1. Por qué existen tres mecanismos para "adelantar" el IGV
Percepción, retención y detracción son tres sistemas distintos que SUNAT usa para asegurarse de cobrar el IGV antes de que llegue al final de la cadena — reduciendo el riesgo de que alguien cobre IGV a su cliente y después no lo declare. Los tres mueven plata antes de la declaración mensual, pero funcionan de formas completamente distintas, y aplicarle el mecanismo equivocado a una operación es un error común.
2. Percepción del IGV: te lo cobra tu proveedor
En la percepción, un agente de percepción (designado por SUNAT — típicamente vendedores de combustible, o en la importación de bienes) te cobra un monto adicional sobre el precio de venta, además del IGV normal de la factura. Ese monto percibido queda a tu favor: lo usás como crédito contra tu propio IGV a pagar en la declaración mensual.
Quien sufre la percepción es el comprador — vos, si le compras a un agente de percepción. Quien la cobra y la declara ante SUNAT es el vendedor.
3. Retención del IGV: te lo retiene tu cliente
En la retención, un agente de retención (designado por SUNAT — generalmente empresas grandes) te compra a vos, y en vez de pagarte el 100% de la factura, te retiene un porcentaje del IGV y te entrega un comprobante de retención. Ese comprobante es tu sustento para usar el monto retenido como crédito contra tu propio IGV a pagar.
Acá quien sufre la retención es el vendedor — vos, si le vendes a un agente de retención. Es casi el espejo de la percepción: en percepción sufrís como comprador, en retención sufrís como vendedor.
4. Detracción (SPOT): el "Banco de la Nación" en el medio
El Sistema de Pago de Obligaciones Tributarias (SPOT), más conocido como detracción, funciona distinto a los otros dos. Aplica a una lista de bienes y servicios definida por SUNAT (varios servicios, algunos bienes específicos, servicios de transporte, entre otros). El comprador debe depositar un porcentaje del precio de venta en una cuenta del Banco de la Nación a nombre del vendedor — pero ese dinero no es de libre disponibilidad para el vendedor: solo puede usarlo para pagar sus propios tributos (IGV, Renta, multas, contribuciones), no para cualquier gasto del negocio.
Esa es la diferencia clave: percepción y retención generan un crédito directo en tu declaración. La detracción genera un fondo separado del que solo salen pagos de tributos.
5. ¿Puede aplicarte más de uno a la misma operación?
En general, SUNAT no diseñó estos sistemas para acumularse sobre el mismo comprobante — si una operación está sujeta a detracción, normalmente no se le aplica además retención. Pero como cada mecanismo tiene su propia lista de bienes, servicios y agentes designados, la única forma de saber con certeza qué le corresponde a una operación puntual es revisar si el bien/servicio está en la lista de detracción, si tu cliente es agente de retención, o si tu proveedor es agente de percepción — no asumir por analogía con otra operación parecida.
6. Qué hacer con esos fondos
- Percepciones y retenciones sufridas: se declaran en el formulario mensual de IGV y se aplican contra el IGV a pagar del período. Si no se agotan en el mes, se arrastran a los períodos siguientes.
- Fondos de detracción: se usan directamente desde la cuenta del Banco de la Nación para pagar tributos propios — no pasan por la declaración mensual como crédito, es un circuito de pago aparte.
7. Cómo lo resuelve factsimil
Los tres mecanismos afectan cuánto efectivo entra o sale en cada venta o compra, pero no cambian cómo se emite el comprobante en sí. factsimil registra tus facturas y boletas igual que siempre, y el módulo de Cuenta Corriente y cobranza te deja ver el neto real que cobraste o pagaste después de percepciones, retenciones o detracciones — sin tener que reconstruirlo a mano en una hoja de cálculo aparte.
Si además llevás contabilidad en factsimil, esos montos ya quedan reflejados en el Libro Diario junto con el resto de la operación.